Durante décadas, los gobiernos españoles han realizado un esfuerzo titánico por modernizar el país peninsular con inversiones de miles de millones en nuevas líneas férreas y en nuevos trenes e infraestructuras. Sólo en los más de tres mil kilómetros de AVE se han invertido más de cincuenta mil millones de euros.

Según un estudio de FEDEA, los usuarios apenas pagan el 26% de los costos de la inversión y los gastos operativos. El  sistema se mantiene porque reciben fuertes subvenciones del Estado, que superan incluso los ingresos de la actividad. El ministerio de Fomento ha presentado además un plan de Impulso del Transporte de Mercancía en Ferrocarril (España mueve un 5% por tren frente al 23% de Alemania o al 17,5% de Francia) que subvencionará este tipo de transportes con 25 millones de euros por año durante los próximos cinco años.

Durante todo ese tiempo, Canarias ha tenido que adaptar su “modus vivendi” al transporte por carretera dentro de las islas y al marítimo y aéreo en el Archipiélago. Cuando escuchen decir que el transporte de viajeros y de mercancías en Canarias está subvencionado, tengan en cuenta que ni es un caso exclusivo de Canarias ni recibimos más de lo que se está destinando a otras redes de transporte peninsulares. Es importante recordarlo cuando se presenta como un “privilegio” para los canarios la bonificación a las tarifas aéreas o al transporte de mercancías.

En Tenerife resulta un milagro que hayamos conseguido crear un sistema de transporte por carretera urbano e interurbano que cumple en estas fechas cuarenta años de existencia y que ha logrado objetivos de modernización, eficacia y eficiencia. Y que se haya hecho optimizando de una manera excepcional los recursos por parte del Cabildo Insular de Tenerife.

Transportes Insulares de Tenerife SA (TITSA) avanza hacia el medio siglo de existencia como una empresa modélica y una referencia en el transporte de viajeros por carretera. Junto a su hermano el tranvía, son las únicas opciones de transporte público que en este momento están al alcance de cientos de miles de ciudadanos que deben desplazarse de un lugar a otro de la isla. Esta semana hemos inaugurado, en el Intercambiador de Santa Cruz, la exposición ‘TITSA. Un viaje imparable’, que resume los cuarenta años de la compañía, tras su constitución el 12 de enero de 1978.

Si tienen la curiosidad de pasar por allí podrán ver un viaje en el tiempo a través de dos guaguas: una antigua restaurada y otra de las actuales de la flota. Y podrán apreciar el salto tecnológico que ha realizado TITSA a lo largo de estas cuatro décadas. La modernización de las redes de transporte, la incorporación de la mujer en todas las escalas de la plantilla, la mejora en la accesibilidad de los vehículos para personas con discapacidad —un 57% de la flota ya está preparada— impulsada gracias a la colaboración de los colectivos que les representan o la introducción de vehículos menos contaminantes y más respetuosos con el medio ambiente son algunos de los saltos revolucionarios que ha dado nuestra compañía.

Pero una empresa como TITSA no es lo que son sus infraestructuras, sus guaguas o sus instalaciones. Es, realmente, lo que son sus trabajadores. Y si nuestra compañía ha alcanzado los mayores niveles de excelencia es gracias a las 1.500 trabajadores que la convierten en una de las que más empleo genera en Canarias.

TITSA opera con una flota de 524 guaguas. Cada día se ponen en marcha 360 vehículos en cada turno, con 700 conductores para atender a 120.000 viajeros, recorriendo unos 90.000 kilómetros en cada jornada. En 2017, la compañía prestó servicios a 35.918.473 pasajeros, un 5,4% más que el año anterior. Son cifras que la convierten en la tercera compañía pública de transportes más grande de España.

Hoy es posible llegar a casi cualquier punto de la isla, algo que en pocos lugares del mundo es posible, conectando los 31 municipios de Tenerife a través de 180 líneas.

La compañía adapta sus servicios a la demanda de los usuarios, apoyando los eventos con arraigo popular que se celebran a lo largo del año, como carnavales, romerías o festivales, esforzándose por facilitar el acceso con regularidad y seguridad.

Además, la empresa TITSA, cien por cien propiedad del Cabildo desde 2007, se ha volcado en el compromiso social. Conscientes de la necesidad del transporte público por carretera, única opción de los tinerfeños, hemos creado bonos y tarifas especiales que benefician a colectivos como jóvenes o tercera edad.

Para dar el segundo paso decisivo en el transporte público por carretera en nuestra isla es necesario que empecemos a disponer de carriles exclusivamente dedicados a las guaguas y a los vehículos de alta ocupación. En ello estamos, con la apuesta que se realizará en la Autopista del Norte, que pondrá al alcance de todos los ciudadanos que opten por el transporte público un sistema fiable, fluido y puntual de llegar a sus puestos de trabajo o sus hogares. En ese camino hemos adquirido setenta y cinco nuevos vehículos totalmente accesibles que se sumarán a nuestra flota entre este año y el próximo.

Hoy podemos decir, con legítimo orgullo, que TITSA es la demostración diaria de un trabajo bien hecho. De una empresa con sensibilidad hacia los ciudadanos de esta isla. Y de una apuesta en la que no vamos a cejar para consolidar la mejor red de transporte público de España.

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